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Ficción Nacional

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El siguiente documento fue elaborado por Sergio Mautone y Heka Delgado en base , fundamentalmente, a un estudio llevado a cabo por Oscar Serra y que diera lugar a la publicación de SUA “POR UNA TV CON LIBERTAD DE OPCIí“N VERDADERAMENTE NACIONAL Y EN DIíâ‚¬LOGO CON OTRAS IDENTIDADES” en el año 2007. Este documento, abierto a revisión y aportes, se plantea como base de discusión sobre la necesidad y posibilidad de producir ficción nacional. El mismo fue presentado dentro del marco de discusión del proyecto de ley de Telecomunicaciones impulsado por la Dirección Nacional de Telecomunicaciones (Ministerio de Industria, Energí­a y Minerí­a).

Dentro del marco de la discusión de las bases y principios hacia una ley de regulación de los medios impulsada por el Ministerio de Industria, Energí­a y Minerí­a, la Sociedad Uruguaya de Actores desea expresar su punto de vista sobre la necesidad de reformular, en este nuevo contexto, la producción nacional de contenidos y particularmente la producción nacional de ficción audiovisual.

El hecho de que la ficción audiovisual constituya a) un medio por excelencia para que las sociedades nos encontremos , reconozcamos y reflexionemos sobre nosotros mismos y nuestro entorno, b) una óptima herramienta para el fomento de las aspiraciones, sueños y modos de ser de un paí­s , c) un adecuado soporte para reflejar la más variada expresión de la diversidad cultural, ayudando de esta manera al desarrollo y afirmación de valores y la tolerancia, entre otros muchos considerandos, hace que el Estado , así­ como los sucesivos gobiernos, debieran velar por la construcción de identidades culturales desde los medios de comunicación y la ficción en particular como camino cierto de afirmación y profundización de los valores democráticos. Es necesario aclarar enfáticamente desde el vamos que esta afirmación no sólo no pretende una intromisión o manipulación en la realización de productos de ficción, sino que por el contrario, partimos del respeto a la libertad creativa, de opinión y propuesta de los realizadores. Sin embargo, lo referido ,en absoluto, exime al Estado de su responsabilidad de velar por la viabilización de la producción artí­stica audiovisual , sin descuidar , además, los criterios de calidad , contenidos y la utilización de recursos humanos nacionales , tanto en el ámbito del resguardo a la soberaní­a nacional e independencia cultural, como también en lo que hace a la producción material, creación de puestos de trabajo y desarrollo económico.

La “Declaración para la Promoción de la Diversidad en los Medios de Comunicación”  sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información (12/12/07), redactada por el Relator Especial de Naciones Unidas sobre Libertad de Opinión y de Expresión, el Representante de la OSCE sobre Libertad de los Medios de Comunicación, el Relator Especial de la OEA sobre Libertad de Expresión y la Relatora Especial de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, expresa claramente, entre otros conceptos, que se deben desarrollar polí­ticas públicas, para promover la diversidad de contenidos en los medios de comunicación cuando sea compatible con las garantí­as internacionales a la libertad de expresión, y que se debe considerar proveer apoyo para la producción de contenidos que contribuya de manera significativa a la diversidad, fundado en criterios equitativos y objetivos aplicados en forma no discriminatoria.

Nuestra televisión se ha caracterizado por la casi total ausencia de productos de ficción nacionales en las últimas décadas. Si bien el año pasado en coincidencia con la discusión del proyecto de promoción de la cultura nacional en los medios impulsada por el MEC los canales privados emitieron tres series ( una por cada canal), número que se repite en el presente año ( hasta el momento 2 series de producción independiente en canal 4 y una serie producida por la propia empresa en canal 10 ), este hecho, al margen de quebrar la ausencia casi absoluta de programas de ficción nacional durante los cinco años anteriores, no necesariamente constituye por sí­ solo la instalación del inicio de un sistema de producción sostenido.

Como punto de partida conviene reconocer que es al menos complejo, lograr una ecuación económica favorable para la producción de ficción nacional , en el esquema actual y sobre todo teniendo en cuenta nuestro mercado. La pregunta que debemos formularnos, entonces, es si resulta o no viable recorrer el camino de la producción. Si bien entendemos que el tema merece un estudio profundo y un análisis de variables múltiples , nos arriesgamos a afirmar que nuestro paí­s tiene a su favor condiciones objetivas para desarrollar una industria audiovisual sostenida que convierta a Uruguay en productor y exportador de contenidos. En el mundo, la industria audiovisual, constituye uno de los sectores de mayor potencialidad de desarrollo con altí­simo componente de capital humano y valor agregado, representando un porcentaje importante del PBI en cada paí­s productor y exportador y nada parece indicar que nuestro paí­s no pueda suscribir esta lógica.

Tengamos en cuenta primero que el advenimiento de la TV digital terrestre cuadriplica la emisión actual a nivel mundial por lo que el mercado se extiende generosamente abriendo grandes oportunidades. Segundo es interesante observar como antecedente a nivel local los caminos recorridos tanto por la publicidad como por el cine , los que significan no sólo experiencia práctica trasladable a la producción de ficción audiovisual televisiva , sino también la implementación de condiciones favorables para el desarrollo económico. Sabido es que la publicidad ha logrado colocarse en el segundo escalón de exportaciones no tradicionales luego del software y superando a varias industrias clásicas en su contribución al PBI.

¿ Que pasó con la producción de ficción audiovisual en nuestro paí­s?

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Si bien no nunca hemos contado con un programa de incentivación de la ficción nacional ni ha sido este tema de preocupación de las autoridades , existe de todas maneras un marco institucional que, de haberse respetado , hubiera al menos atemperado la caí­da libre que sufrió la ficción televisiva en Uruguay.
En las pantallas de TV abierta el tiempo de emisión de ficción alcanza el 50% del total de la programación diaria concentrándose además en esos espacios la mayor comercialización de la pauta publicitaria. Estos espacios se cubren con productos extranjeros como consecuencia lógica de la conveniencia económica inmediata para las canales de televisión. “Importar”  ficción extranjera genera un buen retorno económico inmediato evitando los riesgos, inversiones y complicaciones de la producción local , aunque este camino igualmente pueda ser redituable en tanto se inscriba dentro de una correcta estrategia.

Esta situación, ha generado una tremenda asimetrí­a que favorece claramente y de manera contundente la emisión de ficción extranjera. A modo de ejemplo de lo que podrí­a ser una larga lista de razones que avalan este resultado citemos solamente dos: a) la ficción extranjera que se ve en nuestras pantallas ( telenovelas, animación, series pelí­culas, etc.) sí­ se encuentra fomentada y protegida en sus paí­ses de origen, entre otros aportes, con el dinero reservado por parte de las televisoras a través de un gravamen proporcional al monto de su facturación bruta y b) las empresas televisivas locales están exoneradas de los impuestos que gravan sus importaciones tanto de equipos como de contenidos (Decreto S/N de 11/07/956 y Ley 13.349, Art. 86)

Al consumarse esta situación no sólo nos hemos visto impedidos de crear y desarrollar trabajo nacional con su subsiguiente cadena de reactivación sino que ““ y tal vez sea lo más grave ““ como paí­s nos hemos negado, un ámbito de encuentro y reflexión propio. Impacto social agravado si tenemos en cuenta que sectores importantes de escasos recursos cuenta con la TV abierta como única ventana al mundo y por tanto los modelos de identificación son construidos en buena medida a partir de este contacto.

Sin embargo los canales al asumir la responsabilidad y el compromiso legal para la utilización comercial de las frecuencias de trasmisión, patrimonio de los uruguayos, se comprometen a promocionar y aplicar, también en la emisión de ficción, recursos humanos nacionales: artí­sticos, profesionales, técnicos, culturales (Decretos 734/978 y 350/986, Art. 28) . Por otra parte también se incumple el Código Aduanero Uruguayo en tanto se establece claramente que las franquicias de carácter tributario se aplican sólo a productos cuyo ingreso sea con un fin determinado ajeno al consumo (Ley 15.691, Art. 50) cosa que no siempre aplica en la “importación”  de programas extranjeros.

Por su parte el Estado , de acuerdo a la legislación vigente y en función de los medios a su alcance, no ha propendido a una racional protección a los artistas nacionales (Decretos 734/978 y 350/986, Art. 38) aceptando que de hecho no existan prácticamente artistas que puedan vivir de su profesión. A esta omisión pude sumarse la que se desprende de la aplicación y/ o seguimiento de varios acuerdos internacionales suscriptos y ratificados por Uruguay que por ejemplo:

  • a) habilitan a cobrar impuestos u otros gravámenes si la importación acusa un aumento tal y se efectúa en condiciones tales que constituyan, o puedan constituir, un perjuicio grave a los productores nacionales de productos similares, postergando así­ a la industria local incipiente, sobre todo la de un paí­s en desarrollo (Acuerdo de Florencia – Protocolo de Nairobi)
  • b) establecen que se debe poner en valor la misión de servicio público cultural que corresponde a los medios de comunicación (Carta Cultural Iberoamericana, redactada por los Ministros de Cultura y suscrita en el mes de noviembre de 2006 por los Jefes de Estado en Montevideo)
  • c) reafirman con claridad el derecho de los paí­ses a darse polí­ticas culturales que garanticen la diversidad de las expresiones culturales a nivel nacional, con el claro motivo de que la ciudadaní­a no pierda el acceso a su propia cultura ( Convención Para la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la UNESCO) entre otros.

¿ Se puede producir ficción para TV?

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Más allá del incumplimiento del marco actual o del que debiera resultar de este proceso de discusión, afirmamos que Uruguay presenta ventajas comparativas que, al igual que en la publicidad y en el cine, hacen viable el desarrollo y afianzamiento de estrategias que ayuden a consolidar una industria audiovisual televisiva.
En primer lugar además de ser este un territorio seguro , estable, bien comunicado , culto, con relativa variedad paisají­stica y de fácil acceso , con distintos tipos humanos y buenos profesionales , es un paí­s competitivo económicamente hablando y donde resulta relativamente barato filmar. En términos comparativos con otros paí­ses productores Uruguay es viable.
Hoy ya no es posible acusar la falta de profesionales idóneos ni en el ámbito artí­stico ni en el técnico. Por supuesto que debemos mejorar en muchos rubros y muchos aspectos, pero en principio los Institutos de formación terciaria, Universidades pública y privadas han generado profesionales eficientes y comprometidos que han sabido ganar experiencia primero en la publicidad y luego en el cine. Nuestro cine está abriendo , con creciente éxito, canales de coproducción, distribución y comercialización internacional además de cosechar considerables reconocimientos, aspecto remarcable, sobre todo teniendo en cuenta nuestra relativa poca experiencia en comparación con paí­ses con gran producción y desde hace ya décadas. A esto debemos sumar que ya varios actores uruguayos han recibido, merecidamente, premios por su labor en el extranjero.

Si observamos el camino recorrido por el cine concluiremos rápidamente que la inversión impulsada por el estado al que también se han sumado dineros privados no solamente ha permitido en poco tiempo un promisorio despegue sino que ha posibilitado el ingreso al paí­s de dinero por concepto de coproducción multiplicando varias veces la base que dio origen al proyecto , dinero que permanece en el paí­s en su mayorí­a , generando trabajo uruguayo ( artistas, técnicos y toda la cadena que implica la concreción de un proyectos de esta naturaleza).

PROPUESTA

Teniendo en cuenta

  • que el Estado debe garantizar la libertad de opción del televidente uruguayo, y que el conjunto de metáforas, sentidos y valores que circulan en los medios de comunicación, la TV en particular, incluya además la expresión de los uruguayos, poniendo así­ en valor los conceptos de diversidad cultural de la UNESCO que fueran ratificados por Uruguay
  • que el fomento y la construcción de la cultura nacional hacia la democratización y extensión de prácticas culturales tiene como uno de sus elementos constitutivos el garantizar la realización de ficción televisiva a cargo de productores, artistas técnicos y trabajadores uruguayos
  • que el Estado tiene compromiso en la generación de las garantí­as necesarias para el financiamiento estable y la regulación de la actividad cultural y artí­stica a corto, mediano y largo plazo, con un sentido estratégico de desarrollo nacional integral en general
  • que en el caso de la ficción televisiva, atañe al Estado la inversión pública, el incentivo a la inversión privada y el desarrollo de una nueva regulación para el usufructo de las frecuencias de transmisión para comercialización e importación de contenidos y equipos.
  • que habida cuenta de las necesidades, ventajas y oportunidades expuestas entendemos que debiera impulsarse un debate que tenga como objetivo viabilizar la producción de ficción nacional a partir de dos grandes ejes: a) El fomento de la producción propiamente dicha y b) el ordenamiento de los espacios de emisión.

Proponemos:

1. Instituto. Creación de un Instituto de caracterí­sticas similares al ICAU , pero afectado al estudio, promoción y diseño de estrategias para el desarrollo de la producción de ficción audiovisual para tv y otros soportes, así­ como también de su financiamiento , calidad , comercialización y distribución, sin desmedro de que el propio ICAU creara un departamento especí­fico para el cumplimiento de este rol.

2. Presupuesto. Disposición de un presupuesto especí­fico que permita el puntapié inicial para alcanzar los objetivos planteados en el numeral anterior de manera de crear las bases genuinas para el desarrollo de esta industria.

3. Conformación del presupuesto. El presupuesto deberá contar con la participación directa del Estado , habida cuenta de sus obligaciones, así­ como también con la aportación de los canales de televisión y/o empresas de telecomunicación. Existen antecedentes y experiencias en la región y en el mundo que muestran posibles caminos a transitar en este sentido.

4. Porcentajes presupuesto. Deberí­a establecerse , al menos en un principio, un plan de inversión del dinero en función de aquellas medidas que debieran adoptarse para alcanzar los objetivos planteados en el numeral uno. A modo de ejemplo se debiera diseñar una tabla de porcentajes presupuestales a destinarse a promoción de polí­ticas , premios, capacitación , apoyo a realizaciones en concreto y/o subvención de productos a través de modalidad concursable, entre otros.

5. Regulación de espacios y horarios .Resulta fundamental establecer un criterio de regulación de emisión.. En principio el MEC presentó por su parte el año pasado un proyecto de ley con la intención de promover la presencia de productos nacionales en los medios. En ese proyecto , salvo que hayan mediado variaciones , se establece un porcentaje del 50 % de la emisión para la producción nacional en los medios privados y 70% en los oficiales. A su vez establece un porcentaje del 20 y 30 % de ficción respectivamente , imponiendo mí­nimos obligatorios de 2 largometrajes y 3 productos de ficción ( una teleserie, una telenovela y un unitario) por canal. Si bien el proyecto puede ser revisado y enriquecido, de todas maneras, aún en su expresión mí­nima permitirí­a cuadruplicar la producción del año pasado, lo que estimamos es un buen porcentaje de partida por dos razones : a) es una propuesta abarcable pero que asegura una mayor producción que la generada hasta el momento y b) permite el diseño de un plan que no desatienda la calidad de los productos. Serí­a conveniente de todas maneras establecer criterios revisables de acuerdo a resultados ya que esta serí­a una experiencia nueva para todas las partes. A su vez es de suma importancia regular los horarios de emisión, aspecto que considera el proyecto del MEC apostando a mecanismos de incentivación para la emisión en los horarios llamados centrales así­ como también para la creación de contenidos para determinadas audiencias ( niños, adolescentes, etc.)

6. Mecanismos de producción. Es importante incentivar y regular la producción de las empresas , pero también la participación de grupos independientes. Se deberí­a impulsar mecanismos diversos generando espacios para iniciativas de productores independientes procurando establecer las más amplia participación.

7. Coproducción extranjera. Se deberá cuidar que tanto la emisión de ficción extranjera como la coproducción internacional, aún dentro del nuevo esquema, no actúe en desmedro del afianzamiento y el desarrollo de la producción local. En el caso de las co-producciones se deberá tener especial cuidado en la regulación de la conformación de los equipos técnicos y artí­sticos.

8. Controles. Establecer mecanismos de control y sanción que permitan verificar eficientemente el cumplimiento de las disposiciones que hagan a la promoción y fomento de la ficción nacional y a los contenidos en general, así­ como a la recaudación de aportaciones y destino de los fondos.

9. Promoción del los productos y los artistas nacionales. Se deberán establecer además de la emisión , mecanismos de promoción de los mismos productos , así­ como los artistas nacionales, en el camino hacia la formación de audiencias.

10. Derechos del televidente. Es necesario resguardar los derechos del televidente tanto en su acceso a la información ( horarios, dí­as, contenidos) como en el cumplimiento de las pautas anunciadas. Así­ mismo deberí­an implementarse mecanismos que permitan auscultar y/o permitir expresar la opinión del público , más allá de las pretendidas mediciones de audiencia.

Sociedad Uruguaya de Actores/ Pit ““ Cnt / Fia-La