Home Blog de Noticias Un año, 70 años

Un año, 70 años

En el Centro Cultural Carlos Brussa se realizó, el pasado sábado 18, la Asamblea General de SUA

AsambleaAsamblea

Las asambleas de fin de año suelen ser instancias de balance y proyecciones. Cuando además se está por cumplir 70 años esos balances y proyecciones son más profundos, intentan revisar no solo al año que termina, también la historia de la institución, su papel en la vida social, cultural, polí­tica y sindical del paí­s, los logros alcanzados y aquellas reivindicaciones que, después de siete décadas, aún intenta lograr.

Durante la Asamblea General de SUA del pasado 18 de diciembre, que convocó a un importante grupo de asociados, fueron presentadas y evaluadas las principales lí­neas de trabajo desarrolladas durante el 2010. Además, se propuso utilizar la fecha del aniversario, los setenta años que cumple la institución en febrero, como un buen motivo para llevar a cabo una revisión más profunda que permita transformar al 2011 en un año bisagra, tanto para el sindicato como para la profesión.

Al inicio de la Asamblea, el Cr. Miguel Mura presentó la información económico financiera de la institución, un resumen del Balance General que próximamente será entregado a la Comisión Fiscal. En lí­neas generales, Mura destacó que SUA se encuentra saneada desde el punto de vista financiero y que continúa, como a lo largo de los últimos años, manteniendo una situación superavitaria.

Posteriormente, el encargado de reseñar las principales actividades desarrolladas durante el 2010, fue el Presidente de SUA, Sergio Mautone, quien expuso también las lí­neas de trabajo para el próximo año.

Mas allá de la ley

Dos son los temas fundamentales para la vida de cualquier sindicato: el trabajo y sus condiciones. En el caso de SUA estos aspectos tienen sus particularidades ya que si bien es indudable que el trabajo se ejerce con mucha dedicación y entrega, en la mayorí­a de los casos no es remunerado. En tal sentido, SUA es una especie de “milagro”  porque siendo un gremio con cerca de un 95 % de desocupados tiene presencia en el medio, capacidad organizativa y una relativa incidencia.

Uno de los primeros mecanismos para alcanzar la profesionalización fue impulsar una ley que reconociera a los trabajadores, que los regulara como tales, que les ofreciera la posibilidad de aportar y de contar con las distintas prestaciones de la Seguridad Social, jubilación, seguro de salud, etc.

Si bien el Estatuto del Artista, conocido como Ley de Seguridad Social, está por cumplir tres años, ningún trabajador ha podido aportar mediante los mecanismos que allí­ se establecen. Por lo tanto, si bien significó un avance importante, todaví­a no ha sido posible ponerlo en práctica efectivamente.

La Comisión Certificadora, que funciona en el MTSS, y en la que participa SUA junto a otras instituciones como el MEC y el BPS, ha diseñado un documento base que servirá de insumo para elaborar un proyecto de reforma al Estatuto que considere las particularidades laborales de los trabajadores de la cultura. Las principales modificaciones previstas en ese documento son el escalonamiento progresivo de los aportes, el diseño de mecanismos que permitan recuperar los años trabajados durante los que no se realizaron aportes, y alternativas de ingreso al FONASA adecuadas al sector. Respecto al último punto, se señaló la necesidad de que el régimen de cobertura de salud se adapte a las caracterí­sticas del trabajo escénico donde, por ejemplo, no son tan claros los aspectos vinculados a los aportes patronales y donde el régimen horario no se adecua las ocho horas de lunes a viernes sobre el que se sustenta la legislación.

Por otra parte, si bien el Estatuto del Artista fue una herramienta legal largamente esperada, es necesario que se difunda para que los trabajadores la conozcan y que se establezcan mecanismos de control para verificar su cumplimiento. El Estado ha mostrado despreocupación a la hora de difundirla y una ley que no se conoce y que no se controla es una ley sin efecto. A propósito, se mencionó comparativamente la nueva ley que protege al servicio doméstico para la que se ha instrumentado una importante campaña de difusión, así­ como mecanismos de control y de sanción efectivos.

Estos aspectos requerirán, durante el 2011, la movilización de todos los asociados, para exigir su discusión y su reformulación.

Haciendo ficción

Desde el punto de vista de las áreas formales de trabajo, se presentaron a la Asamblea algunas cifras relacionadas a la producción cinematográfica, televisiva y publicitaria.

En relación al cine, se señaló que en el marco de las polí­ticas de promoción impulsadas por el Estado, durante el año 2010 se produjeron 9 filmes uruguayos que dieron trabajo a 129 artistas.

Dado que la producción cinematográfica se viene consolidando y se producen filmes con regularidad, es necesario comenzar a resolver algunos aspectos vinculados a los trabajadores. Si bien ya no se discute que el trabajo en cine debe ser remunerado, desde el Consejo anterior de SUA se está trabajando en la redacción de un documento base que sirva de marco en los convenios colectivos y que regule, no solamente los aranceles de trabajo sino las condiciones laborales de los trabajadores. Ese borrador de convenio, (disponible aquí­) permitirá, una vez discutido y definido, regular las relaciones con la Asociación de Productores, esta es la primer área de trabajo donde SUA tiene identificada claramente la contraparte patronal, e ingresar en los Consejos de Salarios.

A nivel general, ingresaron a SUA durante el año 2010, 2300 contratos vinculados a publicidad y eventos. Si bien no son contratos artí­sticos, son contratos globales y fundamentalmente relacionados a las áreas técnicas, permiten visualizar un cierto grado de formalización en el sector. A nivel especí­ficamente artí­stico, la totalidad de contratos durante el año fue de aproximadamente 800.

En relación a la producción en televisión, SUA considera que la ficción es una fuente de trabajo básica y fundamental que no estará garantizada hasta tanto no exista un marco regulatorio.

Aunque en el último año todos los canales privados de televisión emitieron series de ficción nacionales, no existen instrumentos reguladores que ofrezcan garantí­as de continuidad a los trabajadores a través de una “sistema de producción sostenido” .

En tal sentido, el sindicato forma parte de la Coalición por una Comunicación Democrática, base del Comité Técnico Consultivo que presentó, a principios de diciembre, a las autoridades del MIEM, un proyecto que servirá de insumo para la elaboración de una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En el marco de su discusión, prevista para el segundo semestre del año 2011, SUA deberá transformarse en el principal impulsor de la ficción nacional.

El Carlos Brussa

Una mención especial mereció durante la Asamblea la situación del Centro Cultural Carlos Brussa, sede de SUA.

La inauguración de la primera etapa se realizó el pasado 7 de mayo. Actualmente se mantiene el convenio con la escuela de construcción de la UTU por el que los estudiantes realizan algunos arreglos puntuales en el local. Pero, la reforma a gran escala requiere de fondos. Si bien se han mantenido numerosas entrevistas, con organismos públicos y empresas privadas, y en todos los casos se ha tenido una buena receptividad, hasta el momento no se ha concretado ninguna fuente de financiamiento.

Por otra parte, existe un problema vinculado a la Ley de Presupuesto que prevé fondos para el reciclaje de instituciones culturales y teatrales del interior del paí­s, pero no de Montevideo. Esta situación, bastante injusta, ha sido discutida con representantes legislativos de las distintas bancadas, pero la iniciativa ahora deberí­a estar en manos del Poder Ejecutivo. También se ha llevado el problema a distintos representantes del Ministerio de Cultura, pero hasta el momento no se ha tenido una devolución favorable.

Más allá de que el CCCB no se ha terminado de reciclar, ya se están realizando en él actividades, encuentros, y la propia Asamblea se llevó a cabo en una de sus salas.

La Asamblea del sábado trató también aspectos vinculados al relacionamiento con el interior, fundamentalmente la necesidad de trascender el centralismo montevideano, posibilitar el acercamiento de los trabajadores del resto del paí­s al sindicato y fomentar el encuentro y el intercambio entre los asociados de los distintos Departamentos.

También fueron abordados asuntos relativos a la comunicación del sindicato, sus relaciones con el resto del PIT CNT, con otras organizaciones del Estado e instituciones públicas y privadas a nivel nacional e internacional.

Una actriz, una trabajadora; un productor, un trabajador…

A lo largo de toda la Asamblea se insistió en la necesidad de posicionar a los asociados de SUA como trabajadores y trabajadoras.

Es fundamental, señaló el Presidente de SUA Sergio Mautone, ingresar al mundo del trabajo. Aceptando las contrapartes que no nos gustan tanto, pero con las ventajas que también nos ofrece. “No es posible reivindicar el trabajo como profesional, ni el pago, ni el reconocimiento, en primer lugar del Estado, si no somos trabajadores. Si queremos mayor presupuesto para la cultura, si queremos que el teatro se transforme en algún momento en una tarea de la que se pueda vivir, tenemos que transitar este camino e ingresar en el colectivo de lo que es el mundo del trabajo”.

Desde el lugar de trabajadores es que el sindicato podrá defenderlos, las leyes podrán ampararlos, y los recursos presupuestales ““ aún inexistentes ““ tenderán a contemplarlos. Trabajadoras y trabajadores de la cultura. Con derecho no sólo a tener trabajo, también a que sea reconocido, remunerado, y a vivir dignamente haciéndolo.

Fue el propio Mautone que sobre el final de la Asamblea ejemplificó esta situación recordando que hace poco, durante un viaje a Chile, cuando en la oficina de migración le preguntaron: ¿profesión?, con cierto temor se animó a responder “actor” . Para su sorpresa, el funcionario escribió, sin inmutarse, “actor”. Entonces pensó, “se puede”.

Y así­ la Asamblea terminó, con un “se puede”.